Una de las mejores cosas que nos deja está afición, esta pasión por la montaña, por la roca, por el hielo, por la naturaleza y por subirnos por cualquier sitio es la gente buena de verdad que vas conociendo por el camino. A las almas egoistas, mentirosas, egocéntricas mejor las dejamos de lado que eso es otra historia. Sinembargo esa gente buena con la que compartir momentos, vivencias y disfrutar de las mismas cosas desde diferentes puntos de vista. Esa gente con la que resuelves problemas poniéndolos en común, esa gente... esa gente es la hostia y se suelen llamar amigos. Si además ves su progresión exponencial y como su motivación crece hasta puntos que ni ellos mismos pensaban este deporte, esta experiencia vital resulta mucho más divertida porque el valor de una sonrisa es algo que se queda para siempre... Lo dicho, Vadiello ¡a por elloooooooo!!!! TITÁN ;-)

Un saludico y hasta la vista alpinistas...

