Abel, Álvaro, Diego y yo marchamos la semana pasada a la Cabrera para recordar y mejorar nuestra precaria técnica de fisuras. Aragón será un país rico en muchas cosas pero desde luego en fisuras no ;-))) El granito de la Cabrera te absorbe y hace que tengas que concentrarte en cada paso, desde luego a mi es un sitio que me encanta y aunque sea a repetir vías me he propuesto acudir al menos una vez al año, que no hace daño....
Un saludico y hasta la vista alpinistas ;-)))))