Siempre me había resistido a acercarme a la Aguja de Perramó. Gran pateo para poca escalada, pensaba yo, hasta que en el blog de Raulico me encontré con una actividad motivante que hizo con David. Las circunstancias hicieron que acabara por repetir su historia en compañía de Sergio. Como bien nos informaba Raúl la unión de las dos vías tiene dos partes bien diferenciadas: la primera de Luichy en placa y fisura con parabolts y la segunda del Coro en fisurica limpia. A destacar el segundo largo de la Patagonia exprés, un deleite para los amantes de fisuras de calidad aunque algo liquenosa. Este largo es posible unirlo con el siguiente con cuidadín del roce quedando así algo excepcional... Vía muy recomendable en un entorno único y solitario. Un gustazo!
Un saludico y hasta la vista alpinistas
