Cansado de estudiar creo que me merezco un descanso y con nadie mejor que con Patitxu para olvidarme de la rodilla que me duele, de la tendinitis del meñique, del tema 24, de la defensa de la programación y de las putas UD´s El viernes, después de ver a Jorgito en su concierto de guitarra pongo rumbo al Balneario de Panticosa, escenario decadente y lleno de esqueletos urbanísticos en el que la Casa de Piedra sobrevive como el último reducto. Allí se respira montaña, vida y una primavera que me hace estornudar... Ya con Patri cenamos, hablamos, soñamos y a dormir (solo algunos) que mañana promete ser un día largo...
La luna nos da los buenos días sonriente aún de madrugada, es una premonición de que el día va a ir sobre ruedas...
Algas y Garmo negro...
Después de pasar por el ibón de Bachimaña y llegar a los Lagos azules nuestro objetivo nos recibe altívo y seductor entre grises, blancos, rojos, verdes y azules. La cresta de los Infiernos es bonita y fácil pero todavía nos queda subir al ibón de Tebarray mientras hablamos y caminamos, reímos y recordamos, sentimos y proyectamos...
Patitxu subiendo hacia los Infiernos con el Midi, el Tebarray y el Balaitus atentos a la jugada...
Cima del Infiernos Occidental
Sierra de la Partacua
Balaitus
Midi d´Ossau
Cima del Infiernos Oriental
Después de recorrer las tres cimas de los Infiernos hay que continuar hacia los Arnals. Una brecha corta el camino y un rápel de 15m nos deja en su fondo, después un larguito de tercero nos vuelve a dejar en una cresta que ahora se torna rota, rojiza pero fácil y rápida hasta la cima de los dos Arnals.
Después de bajar desde el collado de Pondiellos completamos la circular contentos, felices y deseando una buena jarra de cerveza que nos inspire para futuras operaciones...
Un saludico y hasta la vista alpinistas...