Hace unos días Moni encontró un superplan por Euskadi. Una oferta en internet de una sidrería puso en marcha una maquinación colectiva e instantánea a través del guachap. Sólo había unas pocas horas para pillar la oferta y triunfar. Con nuestros boletos en la mano había que estudiar como rellenar el día quemando las calorías que ingeriríamos después con el chuletón. Ogoño fue el nombre propuesto por Patri y sin pensarlo me apunté a su cordada. El cabo de Ogoño se ubica en Elantxobe y desde él se ven las famosas playas de Laga y Mundaka. Un entorno espectacular.
Patri ya había hecho la clásica de Ogoño, la Gaviotas así que se quería apuntar otra que también escalara por encima del mar, aspecto que hace especial a esta muralla de casi doscientos metros. Elegimos la Kresala de la que Patitxu ha oido hablar y yo me fío. La aventura comienza rapelando por una canal bastante guarra que iniciamos en la vía Kaio Kume y en la que tenemos que dejar algún maillón y algún cordino. Una vez acabada la gran canal nos quedamos a escasos cinco metros del agua sobre una buena repisa y allí empieza Kresala, una vía de seis largos bonitos en una roca buena y adherente, abierta por Ibra, Musik y Ade en 2008.
Después de echarnos unas buena birras en Laga ponemos el piloto automático hasta Muskiz dónde se encuentra nuestra sidrería de oferta. Resulta no ser una sidrería al uso como las de Goierri y se parece a un restaurante normal con dos cupelas en los extremos. No pasa nada porque estamos de oferta jjjjj Al grito de Txotx comienza el desfase y aunque algún que otro perrete se escaquea de algún Txotx la temperatura sube rápidamente y las conversaciones acompañadas de chorizo a la sidra, morcilla, tortilla de bacalao, chuletón e Idiazabal con membrillo y nueces son interesantes y acaloradas. Finalmente acabamos en las furgonetas durmiéndonos con una sonrisa tonta dibujada en la cara ;-)
En definitiva un día inolvidable cargado de Txotx ¡Gracias Moni!
Un saludico y hasta la vista alpinistas...

