Patri y yo despertamos entre los Mallos de Riglos y los Mallos de Agüero. La pereza está presente desde el primer momento y cada movimiento que hacemos tenemos que pensarlo dos veces. Desayunamos, un cafelico, nos divertimos viendo a una mariquita escalar el "tornillo de cuétara", volvemos a tomar un cafelico, llega Pirata y estamos un rato con él. Disfrutamos de una buena mañana pero venga que hay que moverse para hacer algo. Patitxu ya tenía fichada una vía en Agüero, me la propone y acepto encantado...
Ya en Agüero empezamos la caminata hasta Tierra de Naide, una vía en la pared este de Agüero a la que llegaremos por el camino que da la vuelta a los mallos hacia la derecha, usease hacia el Este...
La vía es entretenida y aunque no es una tapia espectacular ni una roca maravillosa nos lo pasamos bien subiendo los cinco largos que tiene. Hay que destacar el cuarto largo que realmente es bonito y por el que merece la pena hacer la vía. Al llegar a la cima las vistas son guapas. Nos vuelve a invadir la tranquilidad y disfrutamos viendo volar a los buitres desde arriba con la pared Oeste de Peña Ruaba como fondo.
En definitiva una buena escalada con la que acabamos un puente del Pilar marcado por la verticalidad... Por esta sonrisa subiría cien mil millones de veces Tierra de Naide. Gracias Julio, Luís y Gonzalo ;-)
Un saludico y hasta la vista alpinistas...


