Comienza mi pequeña estancia en Ansó. Para empezar me junto con Patitxu y decidimos hacer un poquito de montaña. Eso sí con la calma y al estilo campestre, con la calma y con siesta a mitad de camino. ¡Un lujazo de excursión! Salimos de Zuriza con las bicicletas hacia la Sierra de los Alanos. La pista es agradable y bonita y el desnivel que hacemos nos deja disfrutar de un entorno bucólico y pastoril. El Pirineo está seco y amarillo pero aún así está precioso. Al llegar a la segunda construcción para las ovejas nos entretenemos con un cachorro de mastín y el pastor nos deja guardar las bicis...
Desde allí seguimos andando hacia la brecha de los Alanos con la intención de subir a éste. Vamos charrando y sin darnos cuenta nos plantamos en la brecha. Nos paramos a comer algo y sin darnos cuenta nos vemos echando una reconfortante siesta. ¡Qué bien estamos! Al despertar subimos a la cima y contemplamos unas vistas estupendas. Para Patri es la primera vez por esta región y le encanta. Toca volver y la bajada con las bicis es divertidísima. Hacer pirineismo estival así es como el esquí de travesía en invierno. Bajadas rápidas y descansadas ;-)
En el camping de Zuriza nos juntamos una buena cuadrilla y compartimos buenas cervezas con Ino, Héctor, Miriam, Alfons, Gema y Luichy. Me encantan estos raticos.
Un saludico y hasta la vista alpinistas...