Pues enchufado por la motivación de correr con un campeón para Siberia Gasteiz que me fui. Alli el sábado Patri y yo entrenamos un poco en el pintxo pote, que ya dicen que el vino va bien para el aeróbico. El domingo era la Gasteiz Hiria así que después de calentar un poco a correr los diez kilometrícos que transcurrían por parte del centro de la European Green Capital, subían por Mendizorroza y bajaban por San Prudencio para llegar otra vez a la Calle Dato. En definitiva una buena carrera en la que, viendo a Óscar, corrí más con el corazón y con la cabeza que con las piernas...
¡Gracias titán!
Un saludico y hasta la vista alpinistas



















