Para variar un poco de vuelta a Chamonix, y es que el carácter baturro tiene un algo de obsesivo y de testarudo... será por eso de: "el que la sigue la consigue" En fin, que estamos redescubriendo este lugar mágico. A finales de septiembre el bullicio de las calles, las filas para consultar la méteo y el rítmo de consumismo frenético desaparecen en beneficio de una tranquilidad relajante pero húmeda por estas fechas. Parece que la semana que viene el tiempo mejorá... on verá! Mientras tanto disfrutamos del ocio que nos brinda el Valle. Cine, museos, lectura, merchandaising, incluso unos pequeños flirteos con el húmedo bloque de Orthaz, amenizan la espera hasta que podamos salir al monte...
Museo alpino...








