Sábado 13 de abril. Víspera de la celebración del inicio de la II República que cogía el testigo de la dictadura fascista de Primo de Rivera. ¿Llegaremos a ver la tercera? Nos juntamos una buena cuadrilla en casa de Tono en Jaca dónde estamos a todo lujo. Unas cervezas con buena charradeta en el jardín, un baloncesto, unos jueguicos con los perros y sorteamos quién irá a por los dorsales y la bolsa de competición de la Osan Cross Mountain. Le toca a los Rasmias que rápidamente nos traen la camiseta oficial. Personalmente estoy nervioso y conforme pasa el tiempo me voy poniendo todavía más. Ésta no es una simple carrera, es mi vuelta a una actividad medianamente decente después de un parón obligado. Las sensaciones no son malas pero una pequeña molestia permanece latente en mi rodilla dándome cierta inseguridad de llegar a acabar la carrera. Por otro lado el ambiente no puede ser mejor y el grupo es tan dispar como divertido. Patitxu, Óscar, Amaia, Rasmias, Iñaki, Tono, Ana, Jorge y Sara compartimos cena y por la mañana nos juntaremos con Churla, Beto, Mamen y el pequeño Santi.
Llega el día y nos acercamos a Yebra de basa dónde nace y muere el recorrido de la carrera visible desde los coches. Me tiemblan las piernas pero las sensaciones son de que el cuerpo me dejará correr un buen rato. La incógnita es si será el rato suficiente. Lo necesito. Necesito una luz en mitad de la oscuridad y ésto puede ser un punto de inflexión. De lo que estoy seguro es de que voy a salir con todas las ganas y toda la motivación pero el recorrido y mis piernas decidirán el final.
Osan Cross Mountain es un recorrido de 17km y 1000 metros de desnivel que recorre la ruta de las ermitas llegando a la de Santa Orosia y pasando por una espectacular cascada. El recorrido no tiene desperdicio y en su mayoría es cómodo. Un camino que resultará exquisito para el senderista y apto para cualquier corredor.
El Equipo en la salida
Concentración y nervios
Un kilómetro antes de llegar a la meta me encuentro al magnífico Jorge Galve animando sin control. No puedo evitar emocionarme y acabo ese kilómetro sin enterarme cargado de energía. La lucha ha merecido la pena y el esfuerzo de la rehabilitación parece que ha dado sus frutos aunque habrá que verme el día después andando al más puro estilo de Clint Eastwood.
Correr entre tanta gente amiga fue un placer y la Organización de la carrera sobresaliente. En especial el cocinero de unas migas con huevos fritos que nos devolvieron a la buena vida.
Buenísimo día soleado que achicaharró a Zelan y Áster
El cocinero de las deliciosas migas
Jorgito feliz con su plato bien ganado ;-)
Paloteao típico de Aragón
Un saludico y hasta la vista alpinistas ;-)







