Dani nos lleva a conocer su sala de tortura y la verdad qu está genial. El estilo me recuerda al rollo que se lleva en Vitoria pero añadiendo la posibilidad, si se quiere, de escalar de primero. Presas cuidadas, vías montadas y graduadas, gimnasio, zona de búlder, cafetería... vamos que acabamos cansaditos y en mi caso con el hombro algo tocado pero como hay que volver a operar por un par de roturas completas pues de ahí no va a pasar así que seguimos hasta el final del viaje.
El Lago Flaten está en las afueras de estocolmo y es un laguico superchulo al que, una vez con Jorge, le daremos la vuelta corriendo. Su atractivo además de las playas y el agua dulce es un torre de unos seis metros preparada para saltar. Me sorprende que el agua no esté excesivamente fría y sin creerlo me veo en el aire saltando a ella. Para mi, un tío de secano al 150% una auténtica pasada que consigue dejar a Patri con la boca abierta. Si es que un poquito de agua a quién le va a impresionar!!! ;-)))
En definitiva otro día estupendo con nuestros amigos vikingos.
Un saludico y hasta la vista alpinistas...