Después de un bocata, de dos sándwiches, de una cocacola, de que Javi fuera a buscar el casco que se le había ido a cascala y de haber tomado el sol durante un buen rato nos metemos en la Mamporros para todos. En cuestión de segundos, a cada metro que escalamos, el tiempo cambia radicalmente hasta que empieza a nevar con ganas. La bajada es un bonito paseo entre copos y buen rollo, entre consejos y buenos aprendizajes hasta llegar al Hospital donde con un vínico rico y un plato de jamón brindamos por el buen día que hemos pasado entre unas montañas que nos recibieron otoñales y nos despidieron con un invierno a pura sangre…
Preciosas vistas sobre un Aneto y pico de Coronas más pelados que el culo de un macaco
Aprovechamos las horas de luz a tope pirindola chúpate esa mandarina...
¡Por fin llegó el invierno a Benasque!
¡Por fin llegó el invierno a Benasque!
Un saludico y hasta la vista alpinistas...

